MI DES-AHOGO ME CONDENA.

Todavía no hemos aprendido a sentir nuestras emociones y a observarlas, por eso, cada vez que aparecen en mi emociones atrapadas que ni entiendo ni reconozco, busco sacarlas de mi contra quien CREO culpable de lo que siento, o contándoselas a alguien para evitar mirar dentro de mi esas emociones, por miedo a lo que pueda pasarme. No nos damos cuenta de que, haciendo ese ejercicio, estamos extendiendo nuestro miedo y todas las interpretaciones erróneas de lo que CREO ver en mi vida pero no está pasando, a todas las personas con las que me des-ahogó, CREYENDO que así se me va el ahogo, sin entender que soy yo mismo quien se está quitando el aire.

Al no reconocer que mis pensamientos se piensa en mi mente, y que ésta es mia, pienso que es mi cuerpo quien piensa por mi y entonces pienso que es el cuerpo de otro el que me hace cosas, CREYENDO, que esas cosas son las que me hacen sentir lo que siento, porque no puedo ver aún que lo que yo siento es mío y no se puede ver afectado más que por lo que yo pienso.

Este conocimiento debería bastar para no volver a CREER que lo de fuera es lo que hace que yo sienta en mi interior lo que siento, pero el programa mental basado en el miedo que papá y mamá extendieron a mi mente, no me deja verlo y entonces decido seguir eligiendo ser inconsciente que recuperar mi consciencia ahora, porque temo lo que está pueda mostrar de mi.

Por eso, no sirve de nada hablar de los problemas con amigos o fuera de un entorno terapéutico, pues esas conversaciones informarles son usadas por nuestra mente para reforzarse en su razón de que lo que veo es real y de que todo lo externo me ataca.

Besos en el corazón y bendiciones.

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