EL SER NO TIENE GÉNERO

En este mundo, mientras estamos programados desde el miedo y vivimos en esa baja vibración, sufriendo los altibajos de la dualidad, CREAMOS por comparación. Y con nosotros mismos no actuamos de manera distinta.

Como nuestros cuerpos tienen diferentes atributos, a uno le llamamos hombre y al otro mujer. Pero eso nunca puede ser más que una anécdota u, en ningún caso, puede limitarnos o coartarnos porque una palabra no puede definirnos en absoluto. Pero nosotros CREEMOS que si y entonces hemos CREADO todo un lenguaje que nos define y en el que tenemos que elegir – claro, cómo iba a ser de otra manera – entre ambos opuestos de la dualidad, tratando de que uno gane terreno sobre el otro y viceversa, sin darnos cuenta de que, mientras se establezca una lucha, Nadir ganará nunca.

La necesidad de tener ganadores y perdedores, el miedo a lo diferente, que tenemos cuando vivimos bajo el miedo a la separación, nos hace establecer batallas imposibles de ganar, aunque si alguien lo consigue siempre será a costa de otro, por lo que siempre será una ilusión y una muestra más de la irrealidad del mundo que veo y me CREO.

En lugar de un lenguaje inclusivo, deberíamos llegar hasta nuestra esencia para reencontrarnos con nuestro ser, para saber que somos seres humanos, y dar por fin con un lenguaje conclusivo que nunca pueda separar a nadie, y ese lenguaje es aquel en el que no tenemos que diferenciarnos por artículos ni pronombres, aquel que sólo tiene una definición: la del SER HUMANO.

Besos en el corazón y bendiciones.

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